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Muchas mujeres con síndrome del ovario poliquístico (SOP) hacen “lo correcto” y aun así no bajan de peso. Eso frustra y también tiene explicación médica. El enfoque médico para la pérdida de peso con SOP suele empezar por cambios de estilo de vida, y si hay riesgo metabólico se puede valorar la metformina como apoyo.
En muchas pacientes, el foco está en mejorar la sensibilidad a la insulina y el perfil cardiometabólico. El objetivo no es solo “comer menos”. Es hacer que el cuerpo responda mejor.
Cuando te ve un endocrino, suele intentar responder a dos preguntas. Por qué tu cuerpo se resiste a bajar de peso. Y qué palancas reales se pueden mover sin poner en riesgo tu salud.
Más allá de la dieta: el enfoque hormonal
El SOP no es solo un problema de ovarios. En muchas pacientes, el eje central es metabólico. La resistencia a la insulina puede hacer que el cuerpo produzca más para manejar la glucosa. Eso puede favorecer el almacenamiento de grasa en algunas personas. También puede influir en el apetito y la energía.
Por eso, el endocrino suele mirar más allá de la báscula. Pregunta por ciclos, acné, vello, caída de pelo y antecedentes familiares. También pregunta por sueño, estrés y patrón de hambre. Son datos clínicos, no “detalles”.
En consulta, es frecuente solicitar un perfil lipídico y pruebas de glucosa, idealmente un OGTT, y no se recomienda pedir insulina de forma rutinaria. Con esos datos, el médico estima tu riesgo metabólico y define prioridades. A veces también revisa función tiroidea u otros parámetros si hay sospecha clínica. El objetivo es descartar factores añadidos y personalizar el plan.
En este punto, conviene aclarar algo importante. No existe una dieta única para el SOP, pero a algunas mujeres les ayuda optar por hidratos de carbono de bajo índice glucémico para suavizar los picos de glucosa. Es una estrategia posible. No es la única válida. Lo que suele importar más es que el plan sea sostenible y adecuado a tu situación.
El ejercicio también entra como parte del tratamiento. Se busca mejorar la sensibilidad a la insulina y la composición corporal. Además del cardio, el trabajo de fuerza suele ser especialmente útil dentro del plan de ejercicio. Ayuda a mantener o ganar músculo y eso mejora cómo el cuerpo usa la glucosa a lo largo del día.
Metformina: ¿Ayuda a la pérdida de peso con SOP?
La metformina se usa con frecuencia en el SOP con objetivos metabólicos, aunque su indicación oficial en España es la diabetes tipo 2. No es un fármaco “para adelgazar”. En perfiles seleccionados, puede ayudar a mejorar la resistencia a la insulina. En algunas mujeres, ese cambio facilita perder algo de peso, en otras, el efecto en peso es modesto.
Lo importante es entender qué puede aportar y qué no. La metformina no sustituye el plan de alimentación y el ejercicio. Suele funcionar como apoyo cuando hay riesgo metabólico, prediabetes u otras alteraciones asociadas. La decisión depende de tu historia clínica y tus resultados.
Si el médico la indica, también valora tolerancia digestiva. Algunas personas tienen náuseas o diarrea al inicio, por eso el seguimiento importa. También se revisan contraindicaciones y seguridad en cada caso.
Ante una función renal reducida, por ejemplo con una TFG por debajo de 30, la metformina está contraindicada, y en embarazo no se recomienda de forma rutinaria y debe individualizarse con tu médico.
Si, además, estás explorando fármacos que se asocian a cambios de peso, conviene contextualizarlo bien. Por ejemplo, el bupropión (Wellbutrin) puede influir en el peso en algunas personas, pero se usa por indicaciones concretas.
La importancia de un enfoque multidisciplinar
En la práctica, el abordaje más sólido del SOP suele ser en equipo. El endocrino lleva la parte metabólica. El ginecólogo valora el componente reproductivo y hormonal. El médico de familia coordina y da seguimiento, y una dietista-nutricionista puede convertir la teoría en una rutina que realmente puedas mantener.
En la sanidad pública, lo habitual es empezar por tu médico de cabecera. Suele pedir pruebas iniciales y deriva si procede. En la privada, puedes llegar antes al endocrino, pero en ambos casos, ayuda llevar un resumen claro: síntomas, medicación y analíticas previas, si las tienes.
También se habla de objetivos realistas. A veces, perder un porcentaje moderado del peso mejora ciclos y marcadores metabólicos. No siempre hace falta una transformación extrema. Lo que sí hace falta es un plan que no te rompa por dentro. Ni física ni mentalmente.
Este contenido es informativo y no sustituye una consulta médica. Revisa el prospecto oficial del medicamento y sigue las indicaciones de tu médico o farmacéutico antes de iniciar o cambiar cualquier tratamiento.





