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Cuando las náuseas aparecen con Ozempic, el día a día se complica: cuesta comer, trabajar y dormir. La buena noticia es que existen ajustes sencillos en dosis, alimentación y el horario de inyección que suelen aliviar este efecto secundario frecuente de la semaglutida. Empecemos por lo más útil y comprobado.
¿Cómo afecta la dosis a las náuseas?
A menor dosis y con una escalada lenta, menos náuseas: empieza con 0,25 mg por semana durante 4 semanas y, si la toleras bien, sube a 0,5 mg. Tras al menos 4 semanas, tu médico puede valorar 1 mg o más según la indicación.
Esta pauta reduce los efectos gastrointestinales en las primeras semanas. Si las náuseas son intensas o persistentes, consulta: a veces conviene mantener la dosis más tiempo o reducirla temporalmente.
¿Qué alimentos y bebidas debo evitar?
Evita, sobre todo al inicio o al subir de dosis, las grasas y fritos, los picantes, los azúcares añadidos y el alcohol, porque empeoran el vaciamiento gástrico lento y favorecen el malestar. En cambio, prioriza porciones pequeñas, come despacio y apuesta por comidas blandas y bajas en grasa (por ejemplo, galletas saladas, arroz, pan tostado o caldos).
Mantén una hidratación fraccionada, a sorbos, a lo largo del día y no te tumbes justo después de comer. Estas pautas dietéticas cuentan con el respaldo de servicios sanitarios y hospitales de referencia.
¿Importa la hora del día en que me inyecto?
Sí, pero por comodidad, no por eficacia: Ozempic se administra una vez por semana, siempre el mismo día, a cualquier hora, con o sin comida. Elige un momento que te facilite el seguimiento (por ejemplo, por la noche si te resulta más cómodo o por la mañana si prefieres observar cómo te sienta durante el día).
Si necesitas cambiar el día de inyección, espera al menos 3 días desde la última dosis. Tras el cambio, sigue con una dosis semanal en el nuevo día. Mantener una rutina estable ayuda a ver qué empeora más las náuseas.
Las náuseas por Ozempic suelen ser temporales y mejoran con una titulación gradual, comidas ligeras y fraccionadas y un horario semanal constante. Si presentas vómitos persistentes, deshidratación, dolor abdominal intenso o signos de hipoglucemia (si usas sulfonilureas o insulina), consulta de inmediato a un especialista.





